lunes, diciembre 05, 2005

Delegar responsabilidades


Acabo de leer por segunda vez el libro "La responsabilidad social del empresario" de Reinhard Mohn. Reinhard abandonó en 1991 la dirección del grupo Bertelsmann después de 40 años al frente. Recordemos Bertelsmann, grupo de comunicación fundado en 1835 emplea a 75 000 trabajadores en 63 países.
Esa historia de éxito tiene unos cimientos muy sólidos. La cultura humanística. Pero lo que yo quiero resaltar de su libro y que me ha parecido muy importante es esa recomendación suya. Toda vez que se den las circunstancias existe la obligación natural de delegar responsabilidades. No en el sentido de evadir las propias. Sino de falcultar al trabajador el camino de su propia evolución, adecuando su trabajo a sus capacidades de forma progresiva e ininterrumpida. Haciendo que el empleado se sienta útil, innove y tenga un motivo por el que ir cada día a ese puesto de trabajo más allá de la felicidad o no que pueda encontrar fuera de él. Una transferencia bidireccional de deberes, derechos, conocimientos,...
Esto que parece fácil es imposible en la mayoría de las empresas. Unas pocas personas ostentan todo el poder. No ceden responsabilidad o la que ceden es mínima. Por tanto el trabajador realiza básicamente siempre lo mismo. No crea. No innova. Por tanto eso no se puede trasladar a la dirección.
Por favor, hagan caso a Reinhard Mohn. Por unos y por otros.

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